¿Qué hacer si tengo problemas para amamantar?
Lo primero que debes hacer es tranquilizarte porque es normal. Uno de los más comunes es el pezón agrietado en la lactancia, que suele deberse a una mala postura del bebé al succionar. Para aliviarlo, es clave corregir la posición, aplicar cremas especiales aprobadas por tu médico y dejar que el pezón se seque al aire tras cada toma. Con paciencia, información y acompañamiento, es posible superar estos retos y disfrutar de una lactancia más tranquila.