¿Qué debo hacer si mi bebé tiene problemas para comer sólidos?
La introducción de alimentos sólidos debe ser gradual, ofreciendo pequeñas cantidades y texturas suaves como papillas o purés, sin forzarlo ni presionarlo. Es importante observar sus señales: si cierra la boca, gira la cabeza o se muestra incómodo, puede necesitar más tiempo. Crear un ambiente tranquilo, sin distracciones, y permitirle experimentar con los alimentos tocándolos o llevándolos a la boca por sí mismo, puede ayudar a despertar su curiosidad. Si el rechazo persiste o hay preocupación por su crecimiento, lo ideal es consultar con el pediatra para recibir orientación personalizada y asegurar una transición saludable hacia una alimentación más variada.